nunca nadie se enterara en ese cuarto de hotel, que nos amamos los dos juntos al amanecer & no le digas jamas a mi hombre ni a tu mujer ; que el mundo no entendera que nos deseamos, que nos importa poco hacernos ese daño . . . nadie de nosotros va bien, pero son tus encantos los que me obligan a pecar ; de ser infiel.